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Tango

Cuando mi madre era pequeña mi abuelo la sentaba en sus rodillas y le cantaba tangos y mi madre lloraba con la historia de la cieguita y de sus tangos preferidos, cuando yo era niña, mi abuelo lo intentó conmigo pero yo no lloraba, sólo quería saber cómo acababan las historias, así que nos sentábamos en la mesa del comedor y sacaba un reproductor de casetes, grande como una caja de zapatos, y su archivador de cintas de tango que aún conservo en un armario.

A mí me encantaban los tangos, nos pasábamos horas en silencio escuchándolos, a mis preguntas sobre las escenas cabareteras siempre la respuesta era "eso será lunfardo y yo tampoco lo sé, imagínatelo" como si eso se me pudiera decir a mí que vivo sepultando excedentes industriales de imaginación.

Por eso mi "imaginario" está lleno de arrabales, de movimientos imposibles, de lágrimas entrecortadas de mi abuelo escuchando las canciones, de silencios compartidos. Los niños de mi clase cantaban que susanita tenía un ratón y yo volvía a pasar por caminos verdes que se perdían por el valle. Con diez años pensaba que si veinte años no eran nada y me quedaban diez para tenerlos que cuándo mi edad iba a ser algo; sabía que los políticos siempre mentían porque lo había oído en Cambalache y que no podías confiar en nadie porque eso salía en todos los tangos.

Pese a todo, en noches como hoy, me gusta escucharlos. Poco hay en mi vida de estas canciones y me alegro de ello; si mi abuelo estuviera vivo estaría conmigo ahora, oyendo tangos en videogoogle y en goear. Lo que no sé si me perdonaría que, a veces, sea infiel a su Gardel con Malevaje...

Comentarios

roser_pen ha dicho que…
Hola Eva!!! No sabes qué ilusión me ha hecho saber que compartimos afición por los tangos! Aunque a mí fue mi padre el que me invitó a conocerlos. Aún hoy, si le doy cuerda, empieza a contarme historias, y rebusca en su discoteca particular alguna cinta que prestarme. Es una de las mejores herencias que me dejará, su amor por el tango.
Mi favorito: Confesión, de Santos Discepolo. Todavía hoy cuando lo escucho, se me ponen los vellos de punta.
1beso

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