14 octubre, 2005

Familia

Siempre pensé en mis padres como en un pack, llevan tantos años juntos, no hacen nada el uno sin el otro y planean todo en pareja... El martes, sin embargo, pasé a verlos y me dijeron que mi padre tiene cáncer de próstata; de repente imaginé mil posibles desenlaces, casi todos malos y se me desmontó la vida.
Hoy, unos días después, he decidido pensar que mi padre no morirá de esto, que tiene 73 años y que su edad y la ciencia van a actuar (aunque eso de la malignidad 8 suena horrible) y que, aunque pase a radioterapia porque con sus débiles riñones no puede ser operado, pese a todo, no puedo concebir que se vaya a morir así que no lo concibo.
No sé cómo voy a encarar los próximos meses y con todo mi ser deseo que sea todo sólo un susto, y que nos sirva para apreciar lo que tenemos, para clavarnos en la tierra y para unir lazos. No sé yo qué necesitaba hace una semana pero ahora sé que necesito que mis padres y mi hermano estén bien y... hablar y escribir y hablar...

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