18 marzo, 2012

.es

No tengo motivos nacionalistas para esto pero me parece feo que blogger haya decidido poner un .es después del .com en la dirección de nuestros webs para poder censurarlos en algunos países.
Yo ya me censuro bastante a mí misma, así que si a alguien le interesa saber cómo quitar el .es pues que edite la plantilla y después de < head >, ponga


(El código lo he copiado de http://caballe.cat/wp/com-evitar-la-redireccio-a-bloggercomes/, desde allí podréis  hacer "recorta y pega" si os interesa).

27 enero, 2012

Geranio & apandadora SL

Me siento una apandadora, una apandadora afónica porque sueno ronca, pero una apandadora. Por la mañana me visto de algodón con casi lo primero que pillo limpio, aunque suelo comprar todo conjuntado entre sí para no tener que sentirme demasiado disfrazada, no me maquillo, no uso cremas, casi ni me peino (mi peluquera se merece el cielo por conseguir un corte que no necesite peine) y salgo hacia el colegio.
Me paso la semana ideando maneras de cambiar de trabajo, no paro de oir sobre la suerte de ser funcionaria, de tener un trabajo estable, de acabar a las cuatro, etc. y yo me siento una apandadora porque me paso la vida queriendo escapar de este mundo laboral y no lo consigo. Y este año estoy bien, salvo que me quedo sin voz, la otorrino me dice que me paso la vida en tensión, que el trabajo no ayuda, que fuerzo la voz, que los nervios me dan acidez y que tendría que cambiar de trabajo. El otro día me dijo, empezaste dando clases de COU de tu especialidad, podías enseñar conocimientos, pasaste a ser mosso en la ESO donde ya podías enseñar poco, pasaste a adultos donde ya se trataba de hacer terapia más que de dar clases y estás ahora con niños en un barrio bien marginal donde sólo puedes hacer que haces. Me dice que la vida habla así y que me está diciendo que busque yo mi trabajo por otro lado.
Pero yo miro a la vida, la escucho, la repaso y yo en ella me siento una planta, un geranio concretamente. Nunca me han gustado los geranios, lo mío son las amapolas, las rosas, pero yo me veo como un geranio, soy resistente, salvo cuando entra el mosquito del geranio y me han de curar con una baja, hago siempre buena cara, sobrevivo sin cuidados muy especiales y, cuando tengo un buen hábitat, me pongo divina de la muerte lenta (frase que se lee como lo decía Richard cuando aún lo veía).
Luego me siento geranio porque yo creo que la vida sólo tiene sentido si eres un geranio y dejas esquejes por algún lado, pero tengo 43 años y no tengo el cuerpo para partos ni gestaciones, así que pienso pues adopto, pero luego digo, sola, claro, y luego pienso pero le niegas a un niño al que se le han negado ya padres, pues un padre, y luego digo ¿y qué?, y luego pienso ¿y si no soy un geranio? pero luego siento que sí lo soy, y creo que si voy a ayudar a tomar esquejes pues tengo que hacerlo con responsabilidad, y eso implica buscar un entorno en el que no me sienta una apandadora, porque los apandadores eran hermanos y no planta y esqueje.

20 enero, 2012

Traducción a mi aire de José Luis Peixoto - Amor burgués -

Tenemos que engordar juntos.
A menudo, está el mundo demasiado preocupado poniendo esa barrita de "siguiente cliente", andan todos ansiosos, nerviosos, con miedo de que quien esté delante se le lleve los yogurts, miedo de pagar los embutidos de quien esté detrás. Hasta que no se marca esa división, no hay descanso. Tampoco luego descansan, inventan otras maneras de distraerse. Por esa razón, pocos llegan a darse cuenta de que la verdadera imagen del amor aparece en la caja del supermercado, en esos minutos en los que uno pone las compras en la cinta y, en el extremo, el otro las coloca en bolsas. 
Canciones y poemas ignoran esto. Repiten campos, montañas, playas, acantilados, jardines, love, love, love, pero ese momento específico, el de la caja del supermercado, tan exacto como certero, es sistemáticamente ignorado por todos los cantantes y poetas románticos del mundo. Sé bien que existe la crudeza de los fluorescentes, el ruido de las cajas registradoras, clin-clin-clin, está ese ruido de las monedas que caen en las bandejas de plástico, está la musiquilla de los altavoces: responsable de la sección productos del día acuda a caja 12; pero, a la vez, en otro plano secundario, esto sólo debería servir para elevar aún más la grandeza nuclear de este momento.
Es muy fácil confundir lo banal con lo más precioso cuando surgen no solo simultáneos sino sobrepuestos. Esa es una de las mil razones que confirma la necesidad de la experiencia. Vivir es muy diferente de ver vivir. O sea, cuando se está lejos y se ve a una pareja en la caja del supermercado que divide tareas, existe la posibilidad de ser snob, crítico literario; cuando se es parte de esa pareja, esa posibilidad no existe. Pasan por las manos las compras que escogemos una a una y los instantes futuros que imaginamos mientras los escogíamos: para la comida, el desayuno, para poner la ropa sucia en la lavadora, para cuando el otro estuviera lavándose los dientes o cuando nos laváramos los dientes juntos, reflejados en el mismo espejo, con la boca llena de pasta de dientes, y comunicándonos con palabras de sílabas imperfectas, como si tuviésemos algún problema de dicción. 
Tener a alguien que sepa el pin de nuestra tarjeta bancaria es un descanso para el alma. Esa tranquilidad hace falta, reduce la velocidad del tiempo de nuestro ritmo personal. Es incomprensible que nadie lo cante.
Canciones y poemas ignoran tanto sobre el amor. ¿Cómo se explica, por ejemplo, que no hablen de las tardes de sofá frente al televisor? No tiene explicación. El amor es también estar en el sofá, tapados con la misma manta, viendo series malas o películas malas. Quizás llueva fuera, quizás haga frío, no importa. El sofá está calentito e incluso está frente a un aparato por el que pasan las series y las películas más tontas jamás filmadas. En breve empiezan las teletiendas, también sirven.
Tenemos que engordar juntos.
Estas situaciones de amor se vuelven claras, casi evidentes, una vez se pierden. Cuando se tuvo y se perdió, la falta de amor es el atravesar en solitario los pasillos de los supermercados: uno de pan, uno de leche, un precocinado para microondas. No se necesita ni carro ni cesta, no se justifica, se cargan las compras con los brazos. Después, como no hay ganas de volver a casa donde no nos espera nadie, buscamos durante largo rato algo que ni sabemos qué es. Por el camino uno va comprando y llega a la cola de la caja equilibrando una torre de formas aleatorias.

Cuando se tuvo y se perdió, la falta de amor es estar sólo en el sofá y cambiar constantemente de canal, ver series sueltas y películas y, poco después, cambiar de canal por no tener con quien comentarlas. O aún peor, andar con frío, atravesar la lluvia, sólo por querer huir de ese sofá.
Y los amigos, cuando lo saben, no se sorprenden. Reaccionan como si hubiesen sabido desde siempre que todo iba a acabar así. Ofenden nuestra memoria.
Nosotros nos lo creímos.
Tenemos que engordar juntos, era ese nuestro sueño. Hace algunos años, tras perder un sueño así, pensaba que tenía que continuar delgado. Ahora, en este momento, creo que tengo que engordar sólo.

Traducción a mi aire de José Luís Peixoto, in revista Visão (Janeiro, 2012)

22 diciembre, 2011

2011

Sé que este año ha sido una pesadilla para muchos, pero para mí ha sido un año de aprendizaje y un buen año en general. Aún no ha acabado pero éste será el año en que pasé a tener un padre con tres riñones, aunque sólo funcione uno de ellos y aunque sea porque alguien murió suficientemente joven y generoso como para donar uno de los suyos. 
También ha sido un año de disgustos y sorpresas laborales, de cambio de planes continuo, de incompetencias burocráticas, de mucho cambio interno y de mirarme por dentro y descubrir que soy feliz, porque quiero tener lo que ya tengo. 
Éste será igualmente el año en que descubrí que tengo el gen HLA-DQ2 que ha estado haciendo que mi cuerpo se descontrolara cada vez que ingería gluten y que me ha causado durante muchos años depres que no eran depres, ansiedad que cayó en picado al quitar el gluten, molestias digestivas continuas y dermatitis atópicas que ya tardan mucho en reaparecer y que hoy -que he sido imprudente y he comido en un restaurante normal- pues me han vuelto a visitar para recordarme que lo primero soy yo.
Y he hecho un viaje en mi tiempo y he recordado cuando hace años compaginaba el trabajo con otros trabajos e iba stressada y un abuelito que iba de voluntario a la escuela de adultos de Premià donde yo trabajaba, el senyor Josep, me decía: "nena, primer ets tu, després la família i després la feina; quan la feina va primer és que tota la resta està malament" y yo lo miraba y decía "sí, sí, sí" y pensaba bueno yo estoy bien, que me dejen estar de familia y el trabajo es lo que corre más prisa. Durante muchos años he pensado en esa frase al ver a otras personas pero ahora que lo primero soy yo, luego la familia (biológica y escogida) y luego el trabajo pues pienso en el senyor Josep, que ya falleció, y pienso en todo el bien que hizo y que, aunque no se lo agradecí en vida, desde donde esté espero que sepa lo mucho que me han arropado sus consejos y que sonría como siempre hacía.

01 agosto, 2011

Sin

Me llamo Eva y soy celiaca. Los hechos lo corroboran, desde que no tomo gluten, mis uñas no se quiebran, mi pelo no se cae, no tengo urticarias ni erupciones, no me siento incapaz de hacer cualquier cosa y mi humor ha mejorado muchísimo.
Cuesta decir adiós a los restaurantes, no comprar nada que no lleve la etiquetita de la FACE o un "sin gluten", claro que eso no implica una alimentación 100% sana, a no ser que incluyamos en ella a la nutella y a las patatas fritas, de las que intento no abusar, pero que no tienen gluten.
Aún no me acostumbro a las harinas sin gluten, salvo a la de maíz, y si me quedo sin arroz, ahora es un drama. Ya no quedo a cenar ni a comer, salvo que sea en un Viena o un Burguer Hearth, pero sentirse bien compensa con creces.
Que te lo detecten a los 42 tiene delito, tengo que dar las gracias a Patricia que, como celiaca, me insistió y me dirigió en el proceso. Cambié de alergóloga y me tocó una chica andaluza que seguía los protocolos de allí y me hizo hacer la prueba genética que salió positiva, a partir de allí fue más fácil. El estomatólogo decía que no llegaba a celiaquía pero que dejara el gluten igual por si acaso, los alergólogos que pasara del estomatólogo y el de cabecera opina que tener mi velocidad de sedimentación en límites normales, cuando siempre ha estado cuatro o cinco veces más alta ya era bastante indicativo y que fuera gluten... Pero lo mejor es verme capaz de enfrentarme a cualquier cosa.
Cuando cogí la baja, mucha gente no lo entendió, pero no me sentía capaz de ir a trabajar, de dar clases, de hacer un trabajo que no me gusta, de levantarme por la mañana, de nada. Si me decían que era depresión pues depresión, cualquier definición valía, en realidad mi cuerpo no estaba asimilando nutrientes, fabricaba líquido a raudales para combatir lo que veía como un veneno, y se estaba ralentizando a marchas forzadas.
Yo sólo "no me veía capaz", cosa que es mala de explicar, porque te dicen pero si no te pasa nada no vas a trabajar porque no quieres, pero yo hubiera querido querer o pensar que podía porque soy de las que cuando está bien hace más horas que un reloj. Ahora aguanto horas fuera de casa, mis articulaciones tienen la flexibilidad que hacía mucho que no tenían, si estoy vaga puedo vestirme y desvestirme estirada en la cama y poco a poco estoy mejor.
Estoy montando una empresa, aún no está todo listo ni hemos firmado papeles pero está ya todo en marcha. Mi cabeza no sólo es capaz de volver a trabajar sino que también ha podido encontrar la manera de intentar buscar otro trabajo para usar imaginación y recursos acumulados. Estoy contenta. Estoy feliz. Sin pastillas, sin gluten...

27 marzo, 2011

Todos tenemos un pasado

y yo tengo muchos, no sólo porque voy cumpliendo años sino porque no me reconozco en muchas de las Eva que fui.
De niña, recuerdo la presión de tener que comportarme como los otros niños para que me dejaran en paz. No sé si el resto de niñas lo hacían, pero yo hacía los test de la psicóloga y, cuando los había acabado, cambiaba varias preguntas para que no estuviera demasiado bien, para que se adecuara a lo que se esperaba de mi edad. Si me preguntaba la profe en clase, fingía no haber estudiado la lección, no saber las respuestas y lo mismo en los exámenes.
De adolescente me encontré que no había estudiado en mi vida, no sabía memorizar de manera consciente, ni nada. Me saqué el bachillerato de ciencias sacando sólo buenas notas en matemáticas. Nada me interesaba. Y de allí me metí en caminos, allá todo me interesaba pero no tenía base. Cuando me explicaban algo desde cero pues lo seguía sin problemas pero cuando se daba por sabido lo que no sabía me perdía. Como yo, un 80% de la clase, pero no tenía intención de quedarme repitiendo cuatro años por curso como era media en la carrera. Me fui a filología, con mi bachillerato de ciencias, pero allá no se notó. Tenía cosas por memorizar y pensar no estaba bien visto, fue un descanso. De hecho hice dos y me puse a ejercer de profe, provisionalmente.
Vamos que me he tirado doce años, saqué magisterio y me hice funcionaria y llevo unos once pensando en cambiar de trabajo. En ello estoy, mientras acabo un doctorado en plataformas virtuales.
En estos años he sido insegura, segura, pasota, he estado hecha un lío, con las ideas claras y he ido tendiendo hacia un equilibrio, aunque sé que todo se mueve sobre una cuerda floja. Me paso la vida reinventándome. Tengo poco de la que era hace diez años, menos de la que era hace quince, y más de lo que era hace 30, buscando siempre una Eva a la que no molesten.

18 marzo, 2011

Coche

No sólo acabo de gastar una pasta en cambiar el embrague de un coche y sus accesorios de un coche vintage del 93 sino que hoy, mientras esperaba en fila india para entrar en la ronda del litoral, un viejecito ha chocado conmigo y me ha sacudido las entrañas.
Mi coche ha quedado igual, es lo que tiene el vintage, pero el del señor ha quedado hecho polvo. Saco los papeles del coche y tachán, me dice que no y que total a mi coche no le pasa nada y que el jodido es el suyo. Me fijo que tiene el adhesivo de minusválido y puesta a mirar veo que no tiene el adhesivo de la ITV pese a ser de una cosecha anterior a la mía.
Le digo que realmente está jodido su coche y que le interesaría rellenar un parte y va y me dice que no puede. Vamos, sin ITV, sin seguro y es probable que sin ver tres en un burro porque se ve claramente cuando los coches están parados en la entrada de la ronda. De hecho un camión de muchísimas toneladas ha frenado tras el auto del señor y a distancia prudencial, eso sí, su descomunal visión me ha hecho decir al anciano con conmiseración "bueno ya entiendo" y meterme en mi cochecito para entrar en la ronda.
Ya me veo venir que chocar con autos sin papeles va a ser bastante usual con esto de combinar la crisis con la educación de algunos conciudadanos.

08 marzo, 2011

Váyase, señor X, váyase

Estoy entretenida con mi escalera. Tenemos una vecina, elegante, con principios y segura de sí misma, que no tiene el apoyo de los vecinos. Se niega en redondo a que pongamos una papelera en el rellano para tirar la publicidad porque dice que estamos en la "era del reciclaje" y que el servicio de limpieza de la escalera tira todo al mismo container y que la arrancará si la ponemos.
Algún vecino alto empezó a poner la publicidad en el techo del ascensor, entre el fluorescente y la tapa, y otros a poner la publicidad en su buzón (y a veces en el mío los muy c...).
Ahora hay un problema mayor: en las "puertas 1" hay hormigas. Los vecinos afectados no se atreven a decir nada porque piensan que la señora irá con el algodón a las cocinas para tildarles de guarros incívicos. De momento, pone insecticida en el patio de vecinos y tiene a los más cercanos aromatizados.
Yo creo que, aunque no es una puerta 1, la señora con principios tiene también hormigas y por eso pone el insecticida  y que no se atreve a decir nada porque también debe de imaginar vívidamente a una manada de vecinos no-recicladores que la acusa con dedo inquisidor de no limpiar como es debido.
Hoy he caído en la cuenta de que en muchas puertas 1 viven hombres solos o extranjeros, con lo cual, ninguno habrá dicho nada por miedo a que vayamos los demás con la lupa y el algodón.
Por ejemplo, el presidente de la comunidad es puerta 1, hombre y vive solo. Hoy, en la conspiración del rellano del ascensor, hemos decidido preguntarle discretamente si hay también hormigas en su casa y si llamamos a la compañía de fumigación... antes de que nos invadan a todos.

29 enero, 2011

Cuidarse

Entré por casualidad en una herboristería y pedí regaliz picado y te verde y te blanco, el dependiente me miró y me dijo, yo ya voy a cumplir pronto los 40 y también estoy tomando esto, si es que de repente te das cuenta de que hay que cuidarse. Le miré y le dije, yo ya tengo 42, pero para cuidarme de verdad voy a tener que desengancharme de facebook porque también te enteras de muy malas noticias y el conjunto no es muy saludable. Y me dijo ¿de facebook, para qué? Eso es la vida real... 
Me ha costado muchos años de trabajo el que me importe bien poco la opinión ajena cuando discrepa de la mía, aunque casi siempre la escuche. Así que filtrar la información que quiero tener va a ser mi vida real. Y el te con regaliz me lo tomaré para no tomar tanto café, sin más.

14 noviembre, 2010

Sueños

De tanto en tanto sueño que estoy en el instituto o en la universidad y que me queda una asignatura que no consigo aprobar, me despierto con angustia y me dura un rato. Esta noche soñé parecido, la profesora me reñía porque no le gustaba la redacción de mis deberes, decía que cómo podía ser tan ingenua y que cómo pensaba que iba a sacarme la secundaria por ese camino.
En el sueño me levanté, le miré a la cara y le dije mire, yo ya me examiné de secundaria hace más de veinte años, fui a la universidad y me saqué tres carreras, aunque igual si ahora me examinara no aprobaría sus exámenes, pero me da igual lo que me diga porque yo vivo como quiero vivir y su nota no vale ya para nada. La profesora me miró y no dijo nada más.
Es la primera vez que mando a la porra a un sueño, soñando.

02 noviembre, 2010

Resurrección

Dicen que cuando te pasas un mes resfriada estás haciendo limpieza de tu cuerpo, pero yo no acabo de creer en esta medicina sindicalizada que, en aras de la concepción holística del cuerpo, ensalza el valor terapéutico de nuestra actitud y demoniza la medicina oficial. Siento, y esto es una actitud subjetiva, que hace falta mucho sentido común en casi toda esta medicina alternativa y en parte de la pública.
Así que pienso atribuir mi supuesta limpieza a la casuistica vírica mediterránea y empezar a hacer planes. El dinero en homeópatas y medicamentos se ha ido a un mucolítico potente, a fruta (prohibida por la dieta) y a la compra compulsiva online. Y me he puesto a escribir para librarme de la visita a http://www.quirumed.com/es/, porque he visto lo rentable que es montar una clínica de estética viendo los precios de los aparatos y los precios de las sesiones, está visto que la inversión importante es la del buen local. Aún así he fichado una bici para pedalear en el sofá que es tentadora, he tenido que visualizar lo largas que son mis piernas para ver lo incómodo de la postura y pensar que recorrer mi maravillosa ciudad en otoño a pie, va a ser lo más mejor...
Buf,se me van las frases, yo creo que es que no estoy aún recuperada, pero me siento resucitar de bajo el edredón y bajo de esa ropa que no te pones nunca porque da demasiado calor. Es una sensación maravillosa.