03 febrero, 2006

Escribir


No será una lectura suave, así que quien lea esto que sepa que va a ir de enfermedades porque como no hable de ellas voy a perder mi fama de "chica dulce" y no es plan.
Pues nada, a mi padre le preparan ya para la diálisis, este lunes no sé si es una vena la que se hace arteria o una arteria se hace vena, con una pequeña intervención. A partir de allí ya podrán aplicar la diálisis y limpiar la creatinina, la urea, etc. Esto que hace un año hubiera sido un drama ahora es casi un alivio porque igual así puede dormir (lleva desde el verano sin dormir) y, si duerme, la radioterapia para el cáncer de próstata podrá ser más efectiva ya que no le debería entrar el síndrome de piernas inquietas que hace que tenga pequeñas convulsiones y que igual se te duerma andando por el pasillo y se caiga.
Mientras, mi tío vuelve a estar ingresado. Está fatal, estaba de recuperación de una operación de cadera y ahora tiene anemia y le han tenido que hacer transfusiones y...
... Y poco a poco todo lo de las enfermedades se vuelve cotidiano, es como ir a trabajar, o como hacer la compra, y eso que mi padre, diga él lo que diga, está mejor; nervioso, pero mejor.
Día a día abro los ojos y todo me parece nuevo, hasta la gente que conozco de siempre; sólo que tengo menos paciencia y aguanto menos cosas, pero eso ya está bien. Vuelvo a tener ganas de ir a la piscina, de salir, de "vivir" y de "no trabajar" para rellenar mi tiempo.
Así que... a algún (alguna) lector (lectora) de los que ya me conocen pues que ¿Qué tal un cine? ¿Un paseo? ¿Ir a ver el Mikado? ¿Caminar por la playa? ¿Cena aunque sea de dieta? ¿...?

1 comentario:

amparoland dijo...

Semana próxima, cuando la fontanería de tu papi ya esté lista, podríamos ir a ver una obra de tatro que me apetece mucho: "La cabra y la Silvia".
If yes, silva ;-))