07 marzo, 2006

Camelias

Hoy he plantado buganvillas y romero, hace dos domingos planté petunias, camomilla, lavanda, pensamientos, claveles, matrimonios, margaritas, rosales y un arbolito de camelias. Y aún queda parte por plantar.
Mi vecina soltó unas lágrimas cuando le dije que puse las camelias porque su padre tenía un árbol precioso que me encantaba de niña en ese mismo lugar pero al otro lado de la verja, y que si allí creció el de su padre es que era buen lugar.
Es raro ejercer de adulta, yo debía ir con monopatín cuando ella empezaba a ir con novios, y ahora me veo organizando la casa donde antes sólo iba a jugar para que sea habitable, tirando recuerdos que se volvieron basura y confortando a alguien que será mi vecina en el fin de semana o vacaciones. Y las camelias, si crecen, nos unirán a la infancia.

3 comentarios:

Rakz dijo...

Leerte me pone aún más vulnerable. Si hemos de usar un aparato medidor y de contensión habrían de fabricar uno especial para nosotras y que lo envìen por DHL porque no puedo esperar dos semanas con el correo normal. No encuentro cómo meter esta vulnerabilidad en un recuerdo y plantarlo para verlo crecer mientras me "hago grande". Mientras, disfrutaré del tuyo floreciendo...

amparoland dijo...

Pues habrá que ir un día a ver tanta flor ¿no? Me ofrezco para cocinar, para revolver en el jardín y para hacer un enorme siesta con una conversación agradable de ruido de fondo.

Eva dijo...

Pues cuando quieras, yo tengo ya líquido antitermitas, jeringuilla para aplicar, sólo me falta el traje de Homer Simpson para que no me salpique.
Si hacemos una hoguera en el huerto será mejor que cocinar en la cocina con bombona de butano cuyos tubos caducaron hace muchos años. ¿Instalar una placa eléctrica será difícil?