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más libros

Y de vuelta con Saramago, porque esto de estar de baja da para mucho. Esta vez el que ha caído ha sido Las pequeñas memorias. Ya he debido de leer casi todo lo que ha escrito, queda pendiente el Ensayo sobre la lucidez que se me resiste un poco porque la política nunca me apasionó.
También, de Carmen Amoraga, he leído Algo parecido al amor, nada como un día de lluvia como para acabarlo.
Me gustó el de Saramago, es inconexo, disperso y desordenado, y casi diría que no tiene ni pies ni cabeza, sólo que eso no es algo que me molestara. Me hizo pensar en En busca del tiempo perdido y en que la obra era como un extracto de las partes más amenas de una obra de once volúmenes y que sólo esto ya era de agradecer.
Del de Carmen Amoraga había leído buenas críticas pero me aburrió, me separó más aún de los escritores de mi generación. Somos de la misma edad pero hace tiempo que sé que la gente no cambia, que las apariencias engañan, que los que van de víctimas suelen ser agresores, que la vida es una escalera de grises, y que es muy difícil plasmar con palabras los sentimientos. Me aburre leerlo y releerlo como si acabaran de descubrir la pólvora. Y, sobre todo, me aburre la conclusión de que no se puede ser feliz con lo que se tiene ¿por qué no?

Comentarios

Amparo ha dicho que…
Por educación judeo-cristiana.

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Dolor

Internet dixit:
El dolor de cabeza de origen cervical o tensional con rectificación de la columna generalmente se debe a contractura de los músculos del cuello, cara o cabeza.
La postura, un esfuerzo, una situación emocional o el estrés generalmente representan la gota que rebasa el vaso en un sistema sobrecargado por otras irritaciones.
El tratamiento debería estar dirigido a la causa y no a la consecuencia; tanto los calmantes como los relajantes musculares tratan la consecuencia; los medicamentos tapan el problema, no lo resuelven.
Pues vaya ánimos y qué dolor de cabeza...

Geranio & apandadora SL

Me siento una apandadora, una apandadora afónica porque sueno ronca, pero una apandadora. Por la mañana me visto de algodón con casi lo primero que pillo limpio, aunque suelo comprar todo conjuntado entre sí para no tener que sentirme demasiado disfrazada, no me maquillo, no uso cremas, casi ni me peino (mi peluquera se merece el cielo por conseguir un corte que no necesite peine) y salgo hacia el colegio.
Me paso la semana ideando maneras de cambiar de trabajo, no paro de oir sobre la suerte de ser funcionaria, de tener un trabajo estable, de acabar a las cuatro, etc. y yo me siento una apandadora porque me paso la vida queriendo escapar de este mundo laboral y no lo consigo. Y este año estoy bien, salvo que me quedo sin voz, la otorrino me dice que me paso la vida en tensión, que el trabajo no ayuda, que fuerzo la voz, que los nervios me dan acidez y que tendría que cambiar de trabajo. El otro día me dijo, empezaste dando clases de COU de tu especialidad, podías enseñar conocimient…

Sin

Me llamo Eva y soy celiaca. Los hechos lo corroboran, desde que no tomo gluten, mis uñas no se quiebran, mi pelo no se cae, no tengo urticarias ni erupciones, no me siento incapaz de hacer cualquier cosa y mi humor ha mejorado muchísimo.
Cuesta decir adiós a los restaurantes, no comprar nada que no lleve la etiquetita de la FACE o un "sin gluten", claro que eso no implica una alimentación 100% sana, a no ser que incluyamos en ella a la nutella y a las patatas fritas, de las que intento no abusar, pero que no tienen gluten.
Aún no me acostumbro a las harinas sin gluten, salvo a la de maíz, y si me quedo sin arroz, ahora es un drama. Ya no quedo a cenar ni a comer, salvo que sea en un Viena o un Burguer Hearth, pero sentirse bien compensa con creces.
Que te lo detecten a los 42 tiene delito, tengo que dar las gracias a Patricia que, como celiaca, me insistió y me dirigió en el proceso. Cambié de alergóloga y me tocó una chica andaluza que seguía los protocolos de allí y me hiz…