20 marzo, 2007

brelix

Mi fiebre por Brel empezó a los 18 años, cuando todo el mundo escuchaba música de los 80 y ya hacía unos años que había muerto. Recuerdo que me hacía mucha gracia Vesoul y que me daba lástima la rutina de La chanson des vieux amants cuando decía que "veinte años de amor era un amor loco" aunque me gustaba eso de "ser viejos sin ser adultos". Entonces, Ne me quitte pas me daba miedo, ver que alguien no quiere dejar una relación y que quiere ser "la sombra de tu sombra, la sombra de tu perro".
Hoy busqué Brel en goear y sonó Quand on n'a que l'amour directa de sus infiernos a los míos, con "c
uando sólo se tiene amor para ofrecer a aquéllos cuya única lucha es el día a día..." y si no fuera porque no son horas igual cantaría l'ivrogne porque hoy fue uno de esos días de "no, yo no lloro, canto y estoy alegre pero me duele ser yo"


1 comentario:

Amparo dijo...

Una servidora también tuvo su etapa Brel. Yo no entendía las letras, pero me fascinaba su forma de interpretar las canciones, tan desgarrado él hasta en la alegría. Recuerdo una fantástica "Le valse à mille temps", la famosa "Marieke" y una que era especialmente ácida, pero disfrazada con colores brillantes: Les flamandes". Hace unos años estuve en Bruselas justo en el N aniversario de su muerte. Si lo llego a saber te traigo cajas y cajas llenas de su música. Cajas preciosas, por cierto ;-)