17 junio, 2007

Memento

Bien, lo reconozco, también soy musiquera, pero es algo que suelo apartar porque no me suele gustar la misma música que a la gente de mi generación, ni de una para abajo y para arriba.

Dani y Amparo no me han dejado esta noche decir que no pertenecemos a nuestra generación, esto mientras Dani nos contaba una historia en la que nos transportaba a Saint Louis, Louisiana y a los orígenes del jazz.
Todas las cervezas que he consumido han ayudado a recordar mis años de forofa musiquera, tengo todo en cassettes en casa de mis padres, qué tiempos los del walkman... Count Basie, Ella Fitzgerald, Nina Simone, Dizzie...

Hacia las dos andábamos arreglando el mundo, con nuestros helados, bajo el fueguecito del fossar de les moreres.

Perdona Richard por haberte abandonado para dar una vuelta, se nos pasó el tiempo callejeando o algún sortilegio paró el tiempo. Sin embargo, no llegamos a ser "les paumés du petit matin", nos falta práctica y nos sobra corazón.

4 comentarios:

foscardo dijo...

Tais perdonaos :)

Amparo dijo...

Lo que te pasa a ti con la música se llama "tener buen gusto" :-) Guapa. ¡Y deja de actualizar el blog ya y ponte a estudiar!

b-lego dijo...

Dicen que los médicos son los peores pacientes ¿...se puede hacer un paralelismo con los profesores?

Tsch, tsch...
;)

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La palabra mágica del día es
nkjuzy: "Niña, qué jakuzzy"

Eva dijo...

Sí, sobre todo cuando hay que estudia r para algo que no te motiva y que además te aburre. Como si te regalo para tu cumple un tocho de programación del lenguaje nkjuzy II.