22 agosto, 2007

caballería silenciosa

En estos momentos entiendo a todos los adictos y me solidarizo con ellos. Sólo tengo una otitis de caballo pero me veo incapaz de hacer nada sin mis pastillas, tengo antibióticos para parar un ejército de bacterias alienígenas, antiinflamatorios para dejarlas escuálidas, analgésicos para ignorarlas y otros antiinflamatorios por si falla el séptimo de caballería.
Y no me veo capaz de estar sin ellos, aunque pone que los tome después de las comidas porque quien redactó el prospecto no tuvo nunca otitis, ya que ¿quién puede masticar con este dolor? ¿quién tenía hambre con 39º?
Así que he hecho mi versión del prospecto que dice "tómese el antinflamatorio cuando el dolor le haga desear probar qué se siente con todas las drogas del mercado, tómese el analgésico cuando quisiera estar borracha y no recordar y tómese el antibiótico dos veces al día hasta que acabe la caja".
Y sí, exagero, es sólo una otitis; y no, no me suele doler nunca nada, espero que el séptimo de caballería que me han re-recetado hoy arrase con todo lo que ataca con saña a mi oído, y será muy en silencio porque no oigo casi nada.

2 comentarios:

Amparo dijo...

Hay un antes y un después en la ingesta de medecinas tras leer tu entrada. No te lamentes por no oír nada, total, para lo que se está diciendo por ahí en estos días...
Ponte buena, guapa. Besos.

berberech0 dijo...

Espero que estés mejor Evita o, por lo menos que ya no sientas ningún dolor. Mejórate. Un petonet