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Cuando todo va bien

Cuando todo va bien, es raro. No tengo ni miedo de que algo falle sino la sensación de estar viviendo lo que toca y de querer aprovechar lo que tengo en cada instante.
Casi siempre me he sentido feliz pero igual analizaba todo mil veces hasta sacarlo de quicio y de contexto; cada vez lo hago menos, total, para lo que sirve... Ahora, tras un período de stress emocional, soy y estoy feliz el tiempo que dure, sin más.
Todo tiene su tiempo y, en unos meses, mi panorama será más complicado y ya quiero que sea así pero ahora es un bonito remanso sobre el que, simplemente, me apetecía escribir.

Comentarios

chaly vera ha dicho que…
Armar y rearmar el rompecabezas es una necedad, es mejor que las cosas tal vayan presentandose uno las vaya enfrentando. Cada hecho tiene su momento.
un abrazo
Miscelanea ha dicho que…
Es bonito lo que dices... Deberiamos hacer todos eso, pero es complicado, al menos para mi.
Sa Lluna llèpola. ha dicho que…
Lo que tenga que ocurrir, vendrá... pero cuando estemos al otro lado del río, cuando hayamos hecho el camino, esperemos no girar la mirada y ver que hubo tan buenos momentos que no vimos...
Disfrutar de las cosas nos mantiene vivos.
Sigue feliz, todo dura en la medida que lo regamos.
Guillermo Vera ha dicho que…
muy bueno el blog, me pasa a veces cosas como las que escribiste. seguí haciendolo que hace bien te invito a visitar mi blog

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Dolor

Internet dixit:
El dolor de cabeza de origen cervical o tensional con rectificación de la columna generalmente se debe a contractura de los músculos del cuello, cara o cabeza.
La postura, un esfuerzo, una situación emocional o el estrés generalmente representan la gota que rebasa el vaso en un sistema sobrecargado por otras irritaciones.
El tratamiento debería estar dirigido a la causa y no a la consecuencia; tanto los calmantes como los relajantes musculares tratan la consecuencia; los medicamentos tapan el problema, no lo resuelven.
Pues vaya ánimos y qué dolor de cabeza...

Geranio & apandadora SL

Me siento una apandadora, una apandadora afónica porque sueno ronca, pero una apandadora. Por la mañana me visto de algodón con casi lo primero que pillo limpio, aunque suelo comprar todo conjuntado entre sí para no tener que sentirme demasiado disfrazada, no me maquillo, no uso cremas, casi ni me peino (mi peluquera se merece el cielo por conseguir un corte que no necesite peine) y salgo hacia el colegio.
Me paso la semana ideando maneras de cambiar de trabajo, no paro de oir sobre la suerte de ser funcionaria, de tener un trabajo estable, de acabar a las cuatro, etc. y yo me siento una apandadora porque me paso la vida queriendo escapar de este mundo laboral y no lo consigo. Y este año estoy bien, salvo que me quedo sin voz, la otorrino me dice que me paso la vida en tensión, que el trabajo no ayuda, que fuerzo la voz, que los nervios me dan acidez y que tendría que cambiar de trabajo. El otro día me dijo, empezaste dando clases de COU de tu especialidad, podías enseñar conocimient…

Sin

Me llamo Eva y soy celiaca. Los hechos lo corroboran, desde que no tomo gluten, mis uñas no se quiebran, mi pelo no se cae, no tengo urticarias ni erupciones, no me siento incapaz de hacer cualquier cosa y mi humor ha mejorado muchísimo.
Cuesta decir adiós a los restaurantes, no comprar nada que no lleve la etiquetita de la FACE o un "sin gluten", claro que eso no implica una alimentación 100% sana, a no ser que incluyamos en ella a la nutella y a las patatas fritas, de las que intento no abusar, pero que no tienen gluten.
Aún no me acostumbro a las harinas sin gluten, salvo a la de maíz, y si me quedo sin arroz, ahora es un drama. Ya no quedo a cenar ni a comer, salvo que sea en un Viena o un Burguer Hearth, pero sentirse bien compensa con creces.
Que te lo detecten a los 42 tiene delito, tengo que dar las gracias a Patricia que, como celiaca, me insistió y me dirigió en el proceso. Cambié de alergóloga y me tocó una chica andaluza que seguía los protocolos de allí y me hiz…