24 agosto, 2010

Qué bien hice...

De vez en cuando, aparecen por la red blogs o facebooks de personas que hace tiempo que salieron de mi vida, así como hoy, en que he acabado preguntándome de dónde sacaba la paciencia para con algunos personajillos tras ojear un blog.
Supongo que todos tenemos un perfil de amigo-lapa, el mío es el de "qué diferente que soy de los demás". Yo ya sé que de lo que se presume es de lo que se carece, pero esa situación me produce ternura y curiosidad... Al final, descubro, con mi inocencia en bucle, que entre humanos somos más iguales que diferentes, pero que qué bien que ahora haya mucha distancia con algunos de mis antiguos "pares".

2 comentarios:

Sa Lluna llèpola. dijo...

Siempre podremos aprender algo de ellos, al menos lo que no nos gustaría ser o lo que no queremos para nosotros...

Eva dijo...

sí, siempre aprendemos algo y, en el fondo, si no hubiesen sido importante nos daría igual. Pero no quiero que las sensaciones de "de la que me libré" que tienen su parte fea de "pero por qué me remueve algo aún" se queden dentro de mí.